martes, 15 de septiembre de 2020

μνήμη


μνήμη

 



 

Ya no ahogas tus gritos en la almohada. Las palabras han abandonado muchos de los lugares que frecuentaba y la cabeza aún da mil vueltas.

La angustia acompaña algunos de los amaneceres y ni esa candente luz logra disipar aquello que sigue lastimando. Pasan los días y las memorias siguen extraviadas en algún lugar que aún no encuentras o que quizá ya no exista.

Me pierdo en el tiempo y nada luce como un día fue. Recorro las mismas calles que un día, inundadas de recuerdos, mojaron mis pies y me hicieron volver como un perro herido a casa.

Ahora te busco en mi mente, en el reino de los recuerdos busco los tuyos… Solo con la esperanza de que un día recuerdes quién soy.


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