μνήμη
Ya no
ahogas tus gritos en la almohada. Las palabras han abandonado muchos de los
lugares que frecuentaba y la cabeza aún da mil vueltas.
La angustia
acompaña algunos de los amaneceres y ni esa candente luz logra disipar aquello
que sigue lastimando. Pasan los días y las memorias siguen extraviadas en algún
lugar que aún no encuentras o que quizá ya no exista.
Me pierdo
en el tiempo y nada luce como un día fue. Recorro las mismas calles que un día,
inundadas de recuerdos, mojaron mis pies y me hicieron volver como un perro
herido a casa.
Ahora te
busco en mi mente, en el reino de los recuerdos busco los tuyos… Solo con la
esperanza de que un día recuerdes quién soy.
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