N.N
Como un naufragio. Solo en una playa tan basta
y desolada que recuerda más a un desierto que a cualquier otro sitio. La
inmensidad de esta solo es comparable a la profunda tristeza que en noches como
esta invaden mi alma. Tan vacío que se podría afirmar que poco a poco me lleno
de nada, de promesas sin cumplir y recuerdos de un pasado que se desvanece en un
presente con ecos de dolo. Encalló el navío gracias a mi mano de obra barata, a
que fue forjado con errores que se repiten a la vuelta de la esquina y que poco
a poco pudrieron lo que parecía sólido. El ego, bastión de pecados y hacedor de
espejismos que solo engañan a uno. Ergo, un nuevo bote se alza para dar comienzo
a lo que parece un escabroso viaje tan oscuro como las noches sin ilusiones,
como este mar sin peces, esta playa sin sol y esta vida sin más aliento que el
de un moribundo. Naufrago, ebrio y malaventurado. Naufrago, solo, lúgubre y desorientado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario