TARDE DE SOL,
TARDE DE TI
Te vi, estabas
ahí, con mirada de fuego
Henchida de fuerza y con el rostro al viento,
Invadiendo mi alma, destruyendo mi ego
Mostrando tu alma etérea que roba el aliento.
El sol te bañaba, acentuaba tus labios
Blanca como marfil y suave como la seda
Tu dulce piel, tormento y anhelo de sabios
Y entre tus muslos mi mas grande prueba.
¡Ah! Mujer idílica ardiente de cosmos
Los días sin ti son un fuerte castigo
Simbiosis quimérica, es lo que somos
Dama carmesí, déjame soñar una vez más contigo